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¿Qué es la Biblia?
De dónde viene la palabra «Biblia», qué es el canon de las Escrituras, cómo se reunieron los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento y qué relación hay entre Palabra de Dios, Escritura y Biblia.
En esta entrada
Una exposición inicial sobre la Biblia: de dónde viene su nombre, cómo se reunieron sus libros y qué queremos decir cuando la llamamos Palabra de Dios.
«Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra».
2 Timoteo 3:16-17 (RVR1960)
1. Significado de la palabra «Biblia»
El origen de la palabra
«Biblia» viene del griego biblia, que significa «libros» (Easton, 1897 · Orr, 1915). Es el plural de biblíon, un diminutivo de bíblos que en el griego helenístico casi había perdido su sentido de diminutivo y se usaba para «un rollo o un libro pequeño» (Vine, 1940).
Bíblos era la parte interior del tallo del papiro. Después pasó a nombrar el papel que se hacía con él en Egipto y, al final, un libro escrito, un rollo o un volumen (Vine, 1940). La International Standard Bible Encyclopedia dice lo mismo: biblia es diminutivo de bíblos, «la corteza interior del papiro» (Orr, 1915). El diccionario de Smith, en cambio, relaciona la raíz con la corteza interior del tilo, sobre la que los antiguos escribían sus libros (Smith, 1863).
«Los libros» en la Escritura
El Nuevo Testamento ya usa bíblos y biblíon para los libros de la Escritura: el libro de Moisés (Marcos 12:26), el libro del profeta Isaías (Lucas 4:17) y todo el Antiguo Testamento (Hebreos 10:7) (Vine, 1940). La expresión «los libros» (ta biblia) aparece en la Septuaginta, en Daniel 9:2, para referirse a los escritos de los profetas (Orr, 1915).
De «los libros» a «la Biblia»
- La iglesia cristiana tomó ese uso para nombrar el Antiguo Testamento, como se ve en 2 Clemente 14:2 (Orr, 1915).
- En el siglo IV, Jerónimo llamaba a la Biblia «la Biblioteca Divina» (Bibliotheca Divina) (Orr, 1915).
- En el siglo V el nombre empezó a usarse para toda la colección de libros sagrados, Antiguo y Nuevo Testamento (Easton, 1897 · Smith, 1863 · Orr, 1915). Easton la llama la «biblioteca de la revelación divina» (Easton, 1897).
- En el siglo XIII, en la iglesia de occidente, el plural neutro griego empezó a leerse como un singular femenino: «los libros» pasó a ser «el libro» y, en esa forma, llegó a las lenguas modernas de Europa (Orr, 1915, citando a B. F. Westcott).
- En inglés, el nombre aparece por primera vez en Piers Plowman, en Chaucer y en Wycliffe (Orr, 1915). Easton destaca que Wycliffe lo adoptó y que de ahí se fue haciendo común (Easton, 1897).
Smith añade que la Biblia es «el libro» porque es superior a todos los demás libros (Smith, 1863).
Otros nombres para la Palabra de Dios
Antes de que existiera el nombre «Biblia», Jesús y los apóstoles se referían al Antiguo Testamento como «las Escrituras» (Mateo 21:42, Juan 5:39, Romanos 15:4), «las santas Escrituras» (Romanos 1:2) y «las Sagradas Escrituras» (2 Timoteo 3:15). También hablaban de «la ley y los profetas» (Mateo 5:17) y Pablo usa «la palabra de Dios», es decir, los oráculos de Dios (Romanos 3:2) (Orr, 1915). Smith reúne otros nombres: las Escrituras, los Oráculos, la Palabra, los Testamentos y la Ley (Smith, 1863).
2. Significado de canon de las Escrituras
Esta sección sigue a F. F. Bruce, uno de los estudiosos del Nuevo Testamento más reconocidos del siglo XX, en su libro The Canon of Scripture y en un artículo anterior con el mismo título.
Qué es el canon
Para Bruce, la palabra tiene un sentido sencillo: el canon es la lista de los libros que contiene la Escritura, los libros reconocidos como dignos de estar entre los escritos sagrados de una comunidad que adora. En el contexto cristiano lo define como «la lista de los escritos reconocidos por la Iglesia como documentos de la revelación divina» (Bruce, 1988).
En otro lugar lo dice así: el canon de la Escritura es la lista de los escritos que nos fueron entregados como el registro inspirado de la revelación que Dios hace de sí mismo a los hombres, una revelación cuyo centro es Jesucristo (Bruce, 1954).
De dónde viene la palabra
- «Canon» llega al español a través del latín, del griego kanón (Bruce, 1988).
- En griego, kanón era una vara, sobre todo una vara recta que se usaba como regla. De ahí el sentido de «regla» o «norma» (Bruce, 1988).
- La palabra griega probablemente se tomó de la raíz semítica que en hebreo aparece como qāneh, «caña» o «vara». Del mismo origen vienen el latín canna y el inglés cane (Bruce, 1988).
- Una vara usada como regla podía tener marcas de medida, como una regla con centímetros. Por eso kanón pasó a nombrar la serie de esas marcas y luego cualquier «serie» o «lista». Ese último sentido es el que está detrás de «el canon de la Escritura» (Bruce, 1988).
Dos sentidos que se unieron
Antes de significar «lista», la iglesia usaba la palabra en la expresión «la regla de fe» o «la regla de verdad»: un resumen de la enseñanza cristiana, que se creía que reproducía lo que enseñaron los apóstoles, para evaluar cualquier doctrina o interpretación de la Escritura. Cuando los límites de la Escritura llegaron a ser aceptados por todos, la Escritura misma pasó a ser la regla de fe (Bruce, 1988).
- Orígenes, a comienzos del siglo III, aplicó a la Biblia el sentido de «norma» o «regla» de fe (Bruce, 1954).
- Atanasio, obispo de Alejandría, fue al parecer el primero en usar «canon» como la lista de libros, en una carta que circuló en el año 367 (Bruce, 1988 · Bruce, 1954).
- Tomás de Aquino escribió que «solo la Escritura canónica es la regla de fe», y la Confesión de Fe de Westminster (1647), después de enumerar los 66 libros, dice que todos fueron dados por inspiración de Dios para ser la regla de fe y de vida (Bruce, 1988).
Así, aunque el canon es la lista, el sentido de «regla» se le quedó pegado: el canon de la Escritura es la lista de los libros reconocidos como, en un sentido único, la regla de lo que creemos y de cómo vivimos (Bruce, 1988).
La autoridad viene antes que la lista
«Los escritos no tienen autoridad porque estén incluidos en la lista. Están en la lista porque su autoridad fue reconocida».
F. F. Bruce (1954)
Bruce lo ilustra con el profeta Amós: sus oráculos tenían autoridad divina desde que los pronunció en nombre del Dios de Israel. Se pusieron por escrito después, y más tarde se incluyeron en la lista de los escritos proféticos. Lo mismo pasó con las cartas de Pablo, que tenían autoridad porque las escribió como apóstol de Cristo resucitado (1 Corintios 14:37). En sus palabras, la autoridad divina viene primero y la canonicidad la sigue y depende de ella (Bruce, 1954).
3. Periodo de inserción de los libros del Antiguo Testamento
En construcción.
4. Periodo de inserción de los libros del Nuevo Testamento
En construcción.
5. Palabra de Dios, Escritura y Biblia
En construcción.
Referencias bibliográficas
- Bruce, F. F. (1954). «The Canon of Scripture». Inter-Varsity (otoño de 1954), 19-22. Consultar en línea.
- Bruce, F. F. (1988). The Canon of Scripture. Downers Grove (Illinois): InterVarsity Press. Capítulo 1, «Holy Scripture», sección «The Word "Canon"».
- Easton, M. G. (1897). «Bible». En Easton's Illustrated Bible Dictionary (3.ª ed.). Londres: T. Nelson and Sons. Dominio público. Consultar en línea.
- Orr, J. (ed.) (1915). «Bible, The». En The International Standard Bible Encyclopaedia (vol. 1). Chicago: The Howard-Severance Company. Dominio público. Consultar en línea.
- Smith, W. (1863). «Bible». En Smith's Bible Dictionary. Dominio público. Consultar en línea.
- Vine, W. E. (1940). «Book». En An Expository Dictionary of New Testament Words. Londres: Oliphants. Consultar en línea.
Las citas de estas obras, escritas en inglés, son traducciones propias.
Para seguir aprendiendo
En la historia de la Biblia hay una línea del tiempo con los momentos que marcaron cómo llegó hasta nosotros. Mientras termino esta entrada, en Recursos gratuitos para crecer en la fe hay cursos y bibliotecas para estudiar la Biblia.